Las Colecciones del Museo Artecampo

Tejedoras Sumbi-Regua del Isoso

El Sumbi, verdadera escritura del pueblo isoseño, hace parte de la espiritualidad de las isoseñas, que dicen “soñar” los diseños:

Las tejedoras Sumbi Regua son guaraníes, habitan en la provincia Cordillera del departamento de Santa Cruz. Tejen en algodón con dos técnicas, moise y karakarapepo.

La influencia del tejido Chane-Arawak destaca en sus trabajos. Los Chane tenían relaciones comerciales con los Quechuas, en los tejidos karakarapepo es posible ver alusiones al arte andino.

Antes de producir para un mercado karai (hombre blanco), la confección de tejidos era para uso propio. A inicios de los noventa, el CIDAC, entre otros, buscó introducir y promocionar los tejidos isoseños al mercado karai. Las artesanas, recibieron bien las propuestas y empezaron a manejar su producción en común.

El CIDAC, para la satisfacción de la demanda, apoyó a las artesanas proporcionándoles la materia prima para sus tejidos, y con estándares para mejorar la calidad de sus bolsos.

Tejedoras de Lana de Oveja, Chala y Palma Zunkja de Vallegrande

En Vallegrande, de la mezcla de españoles, quechuas y chane-chiriguanos resultó una cultura singular, su riqueza se ve reflejada en los diseños de sus tejidos.

La producción artesanal vallegrandina contempla diversos tejidos de lana de oveja. En 1983 cuando CIDAC inició su trabajo en Vallegrande, las dificultades para obtener lana y su alto costo, habían reducido los tejidos a la producción para autoconsumo. El tejido con ornamentaciones y las piezas más elaboradas habían desaparecido.

Fue necesario recuperar los antiguos diseños, mejorar los telares y volver al uso de tintes naturales; además se construyó un Centro de Capacitación y Ventas en Vallegrande.

Con el objetivo de generar más fuentes de ingreso, se diversificó la producción, las artesanas empezaron a realizar alfombras de lana, también se inició la producción de objetos en chala de maíz (muñecas, animalitos y figuras regionales) introduciendo el uso del color, y se incluyó la cestería en cajahuajtana.

Ceramistas de Tentayapi

La comunidad de Tentayapi o “la última casa” en español, pertenece a la rama de los ava guaraníes, ubicada en el chaco, municipio de Muyupampa de la provincia Luis Calvo, Chuquisaca.

Son un referente de independencia y autodeterminación, han consolidado su territorio bajo el estatuto de Tierra Comunitaria de Origen, se rigen según sus propias reglamentaciones y han mantenido vigentes las técnicas artesanales ancestrales.

La cerámica de Tentayape, es transmitida de madre a hija desde tiempos prehispánicos, representa un patrimonio cultural vivo ya que son piezas que se siguen usando a pesar de la introducción de utensilios y ollas de aluminio.

Las piezas son realizadas con la técnica prehispánica de los rollos de arcilla y decoradas con pigmentos naturales. El proceso de elaboración inicia con una ceremonia donde el capitán ofrece chicha a la tierra pidiendo permiso para retirar la arcilla. Cuando la artesana termina de moldear, pinta la pieza con engobe (mezcla de arcilla de colores molida y agua).

Ceramistas de Cotoca

La cerámica cotoqueña es prehispánica. Cotoca, es una localidad de población mestiza localizada a 20 km. de la ciudad de Santa Cruz de la Sierra.

CIDAC inició su trabajo en Cotoca, con un grupo de 3 mujeres en el año 1983. La escasa demanda de la producción de arcilla tradicional llevaría a diseñar una producción renovada para asegurar la supervivencia del modelado del barro. Partiendo de los modelos locales, se crearon diseños de vasijas escultóricas, aves y mujeres con sus oficios tradicionales.

Posteriormente, se recuperó la producción de vasijas tradicionales y escultóricas de gran formato y de compleja elaboración, y la experimentación con diversas técnicas de decorado. Artistas de la talla de Consuelo Saavedra y Olga Ribera, entre otros, han contribuido al desarrollo de estas formas de expresión.

En el proceso de elaboración destaca el virtuosismo de las cerámica, quienes trabajan las piezas con la técnica de los rollos de arcilla, sin molde o torno para moldearlas.

Pintores de Urubichá

La idea de crear un taller permanente de pintura y cerámica en Urubichá, para niños y jóvenes nació en 1985, en colaboración con el artista Lorgio Vaca. Se reunió a los niños de la escuela, se les entregó papel y colores y se les pidió que dibujaran la vida de la comunidad. Su capacidad innata para la observación y representación de su entorno y su creatividad llevaron a la creación del taller.

La elaboración inicia con el diseño y la combinación de colores; se van dibujando sobre papel las figuras. Cuando el diseño está listo, escogen el soporte de madera y le aplican una base blanca, luego copian el diseño. Luego le dan vida pintándolo con pintura acrílica y trazando con una fina línea negra los personajes y elementos principales del dibujo.

En la pintura han encontrado un medio de expresión y una opción de vida que los liga a su tierra y a su identidad. Son cronistas fieles de su pueblo, recopilan mitos y cuentos de sus abuelos, muestran la vida en la comunidad y los cambios sociales resultado del contacto con la cultura urbana.

Tejedoras de Garabatá y talladores Ayoreode

Los ayoreode o “ayoreos” (en español, “gente verdadera”) son un pueblo semi-nómada de cazadores-recolectores originarios de la zona del Chaco Boreal boliviano y paraguayo. Su idioma es el Zamuco.

La producción artesanal tradicional de la etnia ayoreode es elaborada por sus mujeres, se basa en el tejido de bolsas de fibra vegetal de garabatá.

Recolectan la fibra, la preparan y secan al sol, tuercen el hilo de garabatá sobre sus piernas para afinarlo, tiñen la fibra y finalmente tejen el bolso. Los colores se obtienen tiñendo la fibra con materiales naturales: raíces o cáscaras, a las que se añade ceniza o barro.

La conexión entre el CIDAC y las tejedoras del pueblo ayoreo – mediada durante años por Susana Picanerai-, recuperó la calidad de sus bolsos e inició una línea de producción de estructuras móviles colgantes, animales tallados y pirograbaods, collares y aretes de frutos, semillas y conchas.

La producción mejorada de objetos tradicionales como ayois, caracachás, arcos, flechas, y arte plumario, ha permitido integrar a hombres artesanos a la asociación.

Tejedoras de Palma Jipi Japa de Ichilo

La Asociación de Tejedoras de Palma de Ichilo trabaja en 5 comunidades (La Candelaria, El Carmen Surutu, Potreros San Rafael y El Cairo) del municipio de Buena Vista, ubicado en la provincia Ichilo del departamento de Santa Cruz.

De la actividad artesanal de la época misional, se ha conservado el tejido de sombreros y objetos de palma Jipi Japa. Al inicio se producían sombreros en crudo (sin color) y cerrados. El calado, el teñido y los productos que se ofrecen a través de Artecampo, fueron propuestos por el CIDAC. Además se introdujo el teñido de la fibra y se abrieron nuevas líneas de producción de móviles y colgantes de palma con motivos de la fauna local.

Hace años el tejido era habilidad aprendida de los hombres, con el tiempo la actividad se convirtió en un saber femenino.

Las mujeres son las que dominan este trabajo artesanal y con la venta de la artesanía pueden generar ingresos para su familia, el tejido de la palma Jipi Japa contribuye al empoderamiento económico de las artesanas.

Bordadoras Los Tajibos

La localidad de Los Tajibos está ubicada en la provincia Andrés Ibáñez, nació del exilio de familias chiquitanas de Lomerío. Desde hace unos años, casi todas las mujeres del pueblo se han convertido en artistas.

El primer acercamiento entre las mujeres de la comunidad de Tajibos, Artecampo y el CIDAC se dio en el año 1985. El CIDAC fomentó las habilidades artesanales y creativas de las comunarias, y la voluntad de aprender a través de mentoras artesanales y del apoyo directo a la comercialización de sus productos.

Las bordadoras realizan artesanías muy especiales, a través de sus trabajos reflejan temas de la vida cotidiana en su comunidad, cada una desde su punto de vista e inspiradas en la naturaleza y su entorno, elige una escena y aplica en su bordado piezas coloridas para plasmarla.

Hamaqueras de Urubichá - Guarayos

Las Hamaqueras Cooreporaviqui trabajan desde la comunidad de Urubichá, ubicada en la provincia Guarayos del departamento de Santa Cruz.

Antes de que las artesanas trabajaran con CIDAC y Artecampo, intermediarios con doble papel de proveedores de bienes de consumo y rescatadores de artesanía, explotaban a las tejedoras, causando deterioro en la calidad de los tejidos, también se había eliminado la hechura del hilo guarayo a cambio del hilo industrial y con ello, las hamacas atadas de tradición prehispánica y elaborada confección, prácticamente habían desaparecido.

En 1983, el CIDAC inicia su trabajo en la zona. La investigación y el apoyo técnico permitieron rescatar la técnica precolombina de la hamaca atada y diversificar la producción tradicional de hamacas con individuales, cubrecamas, telas ornamentales, cinturones tejidos, bolsos y manteles tejidos en telares de madera.

Tejedoras y talladores Weenhayek

La pesca constituye la principal actividad del pueblo Weenhayek. La recolección de frutos silvestres y miel, la cacería y las actividades agrícolas, se realizan en menor escala. La artesanía a partir de los últimos 10 años se ha convertido en una actividad de importancia.

El CIDAC, apoya a un grupo de talladores en madera, que vive en la periferia de la ciudad de Villamontes, ubicada en el departamento de Tarija. La especialidad de estos artesanos es la producción de aves en madera, y otros animales de la región, decorados con incrustaciones de diversas maderas coloridos y hueso. El grupo está compuesto por jóvenes, que tallan la madera de palo santo, trabajan garzas, tucanes, pajaritos, patos, pescaditos, mariposas y otros más.

Un grupo de artesanas Weenhayek ubicadas en la comunidad El Carpincho, a 10 km de Villamontes, realizan las artesanías para Artecampo, elaboran Tejidos de fibras de Caraguata: bolsas, hamacas, cestería de hojas de palma, muebles de afata y otras maderas del chaco, etc.

Bordadoras de Lomerío

Lomerío es el lugar donde se han preservado mejor las características culturales Chiquitanas, está ubicado en el corazón de la Chiquitanía a 450 km al noreste del departamento de Santa Cruz. La asociación de Tejedoras y Bordadoras de Lomerío, cuenta con socias dispersas en 10 comunidades.

Ellas tejen las tradicionales chipas (redes de algodón utilizadas para pescar), que antes era tarea de los hombres. Lograron diversificar su producción, ahora también confeccionan cojines bordados con motivos decorativos, propios de la tradición jesuítica y/o temas de flora y fauna locales.

En los años 90, CIDAC llevó a cabo una investigación con el lienzo tejido a telar, para iniciar una producción alternativa de cojines.

Taller Experimental de Santa Cruz

El Taller Experimental es una escuela de capacitación integral para jóvenes indígenas con aptitudes creativas, ubicado en la ciudad de Santa Cruz de la Sierra.

Después de 25 años, el taller experimental ha logrado ser un espacio en la ciudad donde nuevas artesanías nacen de procesos eclécticos, sin dejar de ser fiel a las técnicas y prácticas que los jóvenes indígenas aportan.

Allí se forman artistas y artesanos que a través de su trabajo rescatan y difunden los valores culturales de los pueblos indígenas y a la vez, actúan como multiplicadores de la formación recibida, generando nuevos talleres y grupos de jóvenes artesanos en sus comunidades.

A través del taller, los artesanos buscan rescatar y mostrar la continua historia y sincretismo entre el campo, la ciudad, y el movimiento de jóvenes indígenas a Santa Cruz de la Sierra.

Dentro de las artesanías de Artecampo, móviles de hojas de papaya, esmaltados de pescados, y piezas como retablos y banquillos de madera son el producto del taller.

Talladores de Madera de San Miguel de Velasco

San Miguel de Velasco se encuentra ubicado en la provincia Velasco del departamento de Santa Cruz. Durante el periodo misional, en el siglo XVII, San Miguel de Velasco seria sede de una de las Misiones de Chiquitos.

La Asociación de Talladores de madera de San Miguel de Velasco, tiene una antigüedad de más de 15 años. CIDAC brinda a los talladores asistencia técnica para la mejora y diversificación de sus productos, los cuales se comercializan a través de las tiendas de Artecampo.

La especialidad de los artesanos es el tallado de baúles, cajas y otros variados objetos con técnicas de tallado dentro de la tradición jesuítica más depurada, en estos podemos ver la representación de la flora y fauna de sus alrededores ya que ellos se inspiran en la naturaleza para realizar sus tallados.

Bordadoras de Ascensión de Guarayos

Ascensión es la capital de la provincia Guarayos, del departamento de Santa Cruz, situada a medio camino sobre la carretera Santa Cruz – Trinidad.

CIDAC apoya a un grupo de artesanos, todos varones, recuperando el tejido de cestería en diversas fibras vegetales: Palmas y juncos como la uuva, ichiquí y otros. Los cesteros producen, de forma regular, quiboros de diferentes tamaños, urupés, tupés y otras cestas que se comercializan exitosamente en los diversos centros de venta de Artecampo. Al mismo tiempo CIDAC apoya en la zona, un creciente número de bordadoras.

Las artesanas producen piezas de mantelería, cojines, bolsos y otros objetos, decorados con bordados a punto cruz y encajes a crochet. La asociación gestiona su propio centro de capacitación en Ascensión.